La Laver Cup 2026 concluyó con el Equipo Europa recuperando la corona tras imponerse por un contundente 13-5 al combinado del Resto del Mundo —dirigido por Andre Agassi—, en una serie cuyo marcador final no refleja la extrema paridad vivida sobre la pista. Y si el conjunto capitaneado por Yannick Noah volvió a levantar el trofeo dos años después, el gran responsable sobre la cancha volvió a ser Carlos Alcaraz.
El murciano firmó la epopeya del fin de semana en la jornada del sábado. Con la serie cuesta arriba 5-3 para el equipo visitante, el de El Palmar salvó dos bolas de partido de forma milagrosa ante Taylor Fritz. Aquella victoria agónica no solo impidió un 7-3 que hubiese sido casi lapidario, sino que estampó el 5-5 en el marcador general e inició una racha imparable donde Europa no volvió a ceder un solo encuentro.
Sin embargo, más allá de la gesta deportiva, el español protagonizó una de las anécdotas más especiales del torneo fuera de la pista. Mientras almorzaba en la zona reservada de jugadores junto a su compañero Arthur Fery, el creador de la competición y ganador de 20 Grand Slams, Roger Federer, apareció por sorpresa para compartir mesa con ellos.
"Estábamos almorzando y de repente llegó Roger y tomó un plato para almorzar con nosotros", relató entre risas el joven tenista español sobre la naturalidad del astro suizo.
La privacidad entre leyendas y el valor de la Laver Cup
Interrogado en la rueda de prensa posterior al campeonato sobre los temas tratados en la mesa, el tetracampeón de Grand Slam prefirió resguardar la intimidad del momento, aunque no ocultó la fascinación que le produce nutrirse de la experiencia del 'Maestro' helvético.
"Sí, Arthur y yo estábamos comiendo y, de repente, Roger entró, cogió un plato y se sentó a comer con nosotros. Estuvimos hablando de varias cosas, pero no vamos a decirlo porque estábamos en privado y, obviamente, nuestra conversación se queda entre nosotros", explicó con absoluta reserva el murciano.
A pesar del secreto del contenido, Carlitos valoró el impacto que genera tener a Federer cerca en un circuito tan vertiginoso como el de la ATP:
"Es genial. Puedo ver a Roger a veces en algunos torneos cuando está por allí, pero no es habitual pasar demasiado tiempo con él durante el circuito. La Laver Cup es una de esas cosas especiales que te permite pasar mucho más tiempo con Roger fuera de la pista, hablando, y puedo preguntarle sobre muchas cosas. Eso es fantástico. Así que disfruté mucho de ese momento", concluyó un Alcaraz radiante por la conquista y el aprendizaje adquirido.
¿Qué le habrá aconsejado Roger Federer a Carlos Alcaraz durante el almuerzo?
