Carlos Alcaraz regresó a la competición individual después de casi cinco meses de ausencia y, de inmediato, lanzó un aviso al resto del cuadro masculino. Brad Gilbert considera que la victoria del español en su estreno pudo cambiar la percepción de sus rivales en el US Open.
El jugador de 23 años derrotó a Roman Safiullin por 6-4, 6-4 y 6-4 en su primer partido individual desde abril, y apenas mostró señales de la falta de ritmo que muchos esperaban después de un periodo tan prolongado sin competir en torneos. Aunque todavía tuvo algunos momentos en los que su sincronización no fue perfecta, Carlos se movió bien, golpeó la pelota con confianza y resolvió los momentos importantes de cada set sin permitir que Safiullin complicara el encuentro.
La actuación tuvo especial relevancia porque alrededor de Alcaraz existían muchas dudas antes del torneo. Nadie sabía cómo respondería su muñeca, cuánto tardaría en recuperar el ritmo de competición ni si una ausencia de casi cinco meses podría convertirlo en un jugador vulnerable en las primeras rondas.
Gilbert cree que Alcaraz pudo cambiar la percepción en el vestuario
Gilbert, antiguo entrenador de Coco Gauff, considera que la respuesta de Alcaraz en su primer partido fue positiva.
“I was very impressed with his movement, didn’t look rusty,” afirmó Gilbert en el pódcast The Big T.
El experimentado estadounidense también señaló que Safiullin no era necesariamente un rival sencillo para un jugador que regresaba después de una larga ausencia. El ruso puede desplegar un tenis agresivo y ya ha demostrado en el pasado que es capaz de poner en dificultades a jugadores de los primeros puestos cuando su nivel está a la altura.
“So I thought that was a great start,” añadió Gilbert.
La opinión del estadounidense coincide con la de la mayoría de los expertos, satisfechos con la evolución de Carlos Alcaraz tras su regreso y con su dominio en el estreno. La mayoría considera que las primeras señales son positivas para el español y que puede firmar un gran resultado en este torneo, incluso luchar por el título.
No hay duda de que Carlos Alcaraz confía plenamente en sí mismo, por lo que lo dará todo para conquistar el trofeo.
Antes del encuentro, Gilbert esperaba que Alcaraz pudiera atravesar dificultades en algún momento y que quizá tuviera que afrontar un duelo mucho más largo. Sin embargo, el español resolvió el compromiso en tres sets y nunca permitió que el partido se le escapara.
“If you’d told me that match went five sets, I was kind of expecting him at some point to maybe struggle in that match. I need to see him in a few matches before I can really make an assessment,” explicó Gilbert.
La parte más interesante de su análisis no se centró únicamente en el rendimiento de Alcaraz, sino también en lo que pueden estar pensando ahora sus rivales. Una larga ausencia por lesión puede dar confianza adicional a los oponentes, especialmente cuando un jugador de primer nivel regresa sin demasiados partidos a sus espaldas.
Gilbert cree que esa sensación podría desaparecer rápidamente si Alcaraz sigue mostrándose cómodo sobre la pista.
“If he starts to play like that and get a couple of matches under his belt, I think that all of a sudden in the locker room, the view might change a little bit, that like uh-oh, he’s not here just to compete, he’s here to win it.”
Faria plantea a Alcaraz un segundo examen diferente
El próximo desafío será Jaime Faria, un jugador al que no se debe considerar simplemente otro rival de las primeras rondas. El portugués llegó a Nueva York después de firmar un buen periodo sobre pista dura y consiguió en Cincinnati la primera victoria de su carrera ante un jugador del top 10, al derrotar a Ben Shelton.
Además, tuvo que trabajar mucho más que Alcaraz en su estreno, ya que venció a Jenson Brooksby en cinco sets después de estar cerca de dejar escapar una ventaja de dos mangas.
Faria no es un jugador al que Carlos Alcaraz deba subestimar. El español debe tener presente que el portugués cuenta con numerosos recursos importantes en su juego. Sus declaraciones anteriores también invitan a la cautela en el equipo de Alcaraz, especialmente después de que Faria afirmara que quiere formar parte del grupo de los mejores jugadores y que su objetivo es derrotar a algunas de las grandes figuras del tenis.
El jugador de 23 años también concede una gran importancia a la regularidad. Sus últimos resultados son, sin duda, un motivo de optimismo, al igual que la confianza adicional que ha ido adquiriendo. Faria tiene un fuerte deseo de derrotar a Carlos Alcaraz, aunque delante tendrá uno de los desafíos más exigentes de su carrera.
Por su parte, Carlos Alcaraz se toma en serio a todos sus rivales y no se permite subestimar a nadie, evitando así perjudicar aún más sus opciones. El tenista español conoce muy bien cómo competir en este torneo, por lo que todo apunta a que ofrecerá su máximo nivel y hará todo lo posible para superar un nuevo obstáculo.
