El calvario físico ha quedado atrás, pero la reconstrucción del ritmo competitivo exige templanza y paciencia táctica. Tras la fatídica jornada vivida en el Trofeo Conde de Godó en Barcelona, donde un latigazo en la muñeca quebró su temporada y lo empujó a un doloroso destierro de la gira sobre tierra batida (Madrid, Roma y Roland Garros) y de toda la campaña de hierba, Carlos Alcaraz divisa por fin la luz al final del túnel. El Masters 1000 de Cincinnati se erige como el escenario elegido para presenciar la reaparición del prodigio de El Palmar.
La prueba de fuego en Ohio: Feliciano López advierte la metamorfosis de Carlos Alcaraz
En medio de la cuenta regresiva para volver a ver en acción al actual número dos del escalafón global, las miradas del tenis mundial convergen en su figura. Uno de los análisis más lúcidos sobre esta compleja etapa de transición llegó de la mano de Feliciano López, quien desmenuzó en los micrófonos de El Partidazo de COPE los matices que definirán los primeros pasos del murciano sobre el cemento estadounidense.
“Ahora en Cincinnati, tras tantos días sin competir, seguramente el primer día se encontrará un poquito raro. Veremos a un Alcaraz un poco diferente. Esa diferencia que hay entre él y los demás le puede hacer ganar un partido sin ser demasiado brillante”, diagnosticó el exnúmero 12 del mundo.
El blindaje de la juventud y la explosividad intacta
El prolongado paréntesis obligó a Carlitos a ceder un terreno valioso que sus perseguidores no desaprovecharon: Jannik Sinner impuso su ley en Wimbledon y en los torneos sobre arcilla, mientras que Alexander Zverev conquistó la gloria en la tierra prometida de París. Sin embargo, para Feliciano, la biología y la frondosa capacidad atlética del pupilo de Samuel López juegan decididamente a su favor.
“Es muy joven. Físicamente es una bestia. El problema de la muñeca no le va a dejar ninguna secuela en el cuerpo. El parón que ha tenido, los meses que ha estado inactivo… sus piernas van a seguir igual de rápidas y va a ser igual de explosivo. Si esto le pasa con 32 años, sería diferente”, enfatizó el toledano.
El verdadero objetivo: La reconquista de Flushing Meadows
Más allá de las sensaciones iniciales y el lógico óxido que pueda exhibir en las rondas inaugurales en Ohio, la mirada estratégica del equipo de Alcaraz apunta directamente hacia Nueva York. Cincinnati funcionará como un laboratorio de alta exigencia para calibrar el estado real de la articulación y afinar la lectura de juego antes del gran desafío del verano.
“Si la muñeca le responde, en dos o tres semanas estará a su mejor nivel para el US Open y llegará con todas las de ganar si no hay nada raro en Cincinnati”, sentenció Feliciano López.
La hora de la verdad se acerca. El circuito aguarda la reaparición del fenómeno español, sabiendo que aun en una versión en fase de rodaje, su talento conserva la chispa suficiente para inclinar la balanza en la cima del tenis planetario.
