El planeta tenis todavía no termina de procesar la hazaña de Carlos Alcaraz en Melbourne, pero Ivan Ljubicic ya se encargó de ponerle hielo al fuego. En una intervención que ha levantado ampollas en el Sky Tennis Club, el ex número 3 del mundo y exentrenador de Federer lanzó una tesis que cuestiona el peso real de los trofeos del murciano. Según el croata, la sombra de Federer, Nadal y Djokovic ha distorsionado la realidad, haciendo que lo que antes era una utopía hoy parezca un trámite. "Ganar siete Grand Slams a los 22 años es más fácil hoy que en la época de Borg", soltó Ljubicic, encendiendo un debate que pone en duda si estamos ante un genio precoz o simplemente ante un hijo de una era de récords imposibles.
El "Efecto Espejismo" del Big 3
Para Ljubicic, el problema es de perspectiva mental. Mientras que en la época de Pete Sampras el techo del mundo eran 14 títulos, el listón de los 24 o 25 trofeos impuesto por Nole y compañía ha movido los postes del arco. "Si tu meta es ganar 25, tener siete está bien, pero no es increíble", analizó con frialdad el croata. Esta visión sugiere que Alcaraz no está luchando contra la historia, sino corriendo una maratón donde los primeros kilómetros se han vuelto "rutinarios" por inercia psicológica. Una declaración que, aunque técnica, suena a sacrilegio para la afición española que ve en Alcaraz al heredero definitivo.
¿Más fácil que en los tiempos de Borg?
La comparación con Björn Borg es el punto más álgido del veneno de Ljubicic. Sugerir que la competencia actual o la presión de ganar siete grandes es menor que en los años 70 y 80 es un desafío directo a la dificultad del circuito ATP moderno. Según el estratega croata, la ambición desmedida de la era anterior ha "normalizado" la excelencia, restándole ese aura de misticismo a lo que Carlitos está logrando a una edad donde la mayoría apenas está aprendiendo a jugar cuartos de final. ¿Es Alcaraz una víctima de la comparación constante o tiene razón Ljubicic al decir que el Big 3 "ablandó" el camino hacia la cima?
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