Un partido histórico, un torneo casi perfecto de principio a fin para el número uno del mundo, Carlos Alcaraz, quien tomó revancha de la derrota sufrida en la final de Wimbledon contra Jannik Sinner para ganar su segundo US Open y el sexto Grand Slam de su carrera a los 22 años.
El oriundo de El Palmar trabajó por semanas enfocado en cómo contrarrestar el tenis del transalpino, quien se había quedado con el triunfo en la Catedral del tenis de forma categórica, pero esta vez y en cemento, Alcaraz impuso su ley en un tenis milimétrico, de ajedrez, para brillar como empieza a acostumbrar en un año donde los altibajos han desaparecido y donde ha dominado de forma impresionante desde que comenzó la gira sobre arcilla.
Su entrenador, Juan Carlos Ferrero, habló con l a web oficial de la ATP sobre todo el trabajo que realizaron para poder derrotar a Sinner de forma tan clara en Nueva York, donde Carlos solo cedió un set en un torneo en el que permitió apenas diez puntos de quiebre en contra.
Ferrero: entrenamos durante 15 días y estuvimos muy centrados en los detalles que debíamos mejorar al enfrentarnos a Sinner
"Esa derrota en Wimbledon fue muy importante: entrenamos durante 15 días y estuvimos muy centrados en los detalles que debíamos mejorar al enfrentarnos a Sinner. Sabíamos que en esta superficie, en cemento, Jannik siempre es muy difícil de enfrentar y gana muchísimos partidos. Todo esto ayudó muchísimo, Carlos se dio cuenta de que tenía que mejorar mucho, y se puso a trabajar de inmediato", explicó el ex número uno del mundo.
Para Ferrero, ganador de Roland Garros 2003, una de las claves fue la iniciativa, su pupilo debía pegar primero para presionar al italiano y no darle posibilidad de respirar. "El partido fue perfecto. Carlos se comprometió consigo mismo a ir todo el rato a por el partido, a poner presión sobre Jannik antes de que ocurra lo contrario. Esa es una de las claves. Estos dos tipos golpean la pelota muy, muy rápido, así que creo que el golpea primero tiene la ventaja. Quizás Carlos tenga más variedad en su tenis, pueda hacer más con él: cortados, ir a la red... eso ayuda mucho a cambiar cómo se está jugando", explicó Ferrero.
En el caso de Alcaraz no solo lo tenístico es lo importante, su estado de ánimo es base fundamental para que su tenis brille y cuando la sonrisa aparece en cada torneo o partido, el español es aún mejor. "Todo el rato hablamos de que tiene que divertirse y estar alegre dentro de la cancha, intentar que no esté muy estresado para poder ir por los puntos. De la manera que juega al tenis, quizás le sea más fácil hacerlo que al resto. El partido de Carlos fue perfecto, una actuación inolvidable", finalizó Juan Carlos Ferrero.
