Ser tenista profesional es exigente, demandante física y mentalmente, el tenista batalla solo en cancha contra otro rival y debe mantener una estricta disciplina para competir al más alto nivel temporada tras temporada. Pero también, el profesional de la raqueta debe tener formas para recargar energías, maneras para sentirse siempre inspirado y no perder la motivación.
Sobre ese delicado equilibrio ha hablado un joven tenista que ya está haciendo historia con un tenis que maravilla y con triunfos que escriben su propia historia, se trata de Carlos Alcaraz, quien concedió una entrevista exclusiva a “Financial Times”, donde explicó el equilibrio que mantiene entre su profesión y la vida, entre lo estricto que es en la oficina y el disfrute más allá de las canchas.
Carlos Alcaraz: siempre intento encontrar momentos de diversión, de ganas de vivir
"Al final, es como todo lo demás. Si juegas todos los días y no te tomas un descanso para desconectar, esa emoción se va desvaneciendo. Por eso siempre intento encontrar momentos de diversión, de ganas de vivir. Me como una hamburguesa antes, durante o después de un torneo. Siempre me permito algún postre, algo de chocolate, eso no me supone ningún problema. ¿Cómo lo celebro? Quizás cuando vuelvo a casa. La comida de mi madre siempre es la mejor, y bebo champán y Coca-Cola, algo que no hago durante los torneos... Sin excederme, por supuesto", confesó el cinco veces campeón de Grand Slam.
El oriundo de El Palmar comparte parte de su vida en las distintas plataformas, es consciente de la cercanía que puede tener con sus seguidores, pero también del daño o de lo peligrosas que pueden ser las redes sociales, de las que habló con mucha sinceridad. "Uso mucho las redes sociales y no es un entorno muy bueno, por no decir horrible. Se han convertido en una herramienta muy importante para el trabajo, pero a nivel personal es un mundo muy feo. Al final, nada de lo que hay es real. La gente muestra una vida que no es realmente la suya, una cara que no es la suya. Aparte de eso, hay mucha gente que te puede hacer daño con un simple comentario. No hay peor arma que las palabras", remarcó Carlos Alcaraz, quien volver a competir en el Masters 1000 de Cincinnati la próxima semana.
