El cuatro veces campeón de Grand Slam, Carlos Alcaraz, concedió una entrevista especial a uno de sus patrocinadores, Louis Vuitton, una extensa y rica charla en la que mostró su lado más personal para hablar de importantes temas como la importancia que tiene su entrenador Juan Carlos Ferrero y su entorno, además de analizar todo lo que para él significa ser un jugador profesional de tenis.
"Soy un chico muy competitivo, no me gusta perder a nada y contra nadie", dijo el español de 21 años en un encuentro que se vivió en diciembre pasado en su cuna tenística, el Club de Tenis de Murcia. "Este lugar es el inicio de todo, aquí conocí a mis amigos, venía a pelotear con mi padre los fines de semana y me enamoré de este deporte", confiesa el dueño de cuatro Majors.
Alcaraz pasó a resaltar lo clave que ha sido Juan Carlos Ferrero en su carrera hasta ahora. "Recuerdo que entre los 12 y 14 años es cuando la gente empezó a darse cuenta de que era bueno y estaba haciendo las cosas bien, pero es gracias a Juan Carlos por quien estoy aquí. Empezamos a viajar juntos a muchos torneos cuando yo solo tenía 15 años, compartimos muchísimo tiempo juntos y aprendí una barbaridad de él, tanto de sus vivencias en cancha como fuera de ella", subraya el oriundo de El Palmar, quien también destacó el rol de su padre.
Carlos Alcaraz: El tenis ha cambiado muchísimo en los últimos 20 años, jugamos a una velocidad muy superior
"Con 17 años ya era consciente de lo importantes que eran muchas cosas para triunfar y la pasión por el tenis que siente mi padre también fue clave para mí. Cuando cumplí 8 o 9 años él se desvinculó totalmente de la labor de entrenarme, tan solo compartíamos algún rato los fines de semana en cancha porque se lo pedía yo, pero siempre tuvo claro que quería separar su rol de padre del de entrenador", agregó.
Alcaraz ha resaltado en distintas entrevistas y momentos lo privilegiado que se siente al poder vivir de su sueño, de convertir su pasión en su trabajo y de todo lo que ha logrado con apenas 21 años, mostrando además, una madurez impresionante. "Para mí, lo más importante en el mundo es ser buena persona y mostrarme amable con los demás. Quiero ser una inspiración para los niños, al igual que lo fueron Nadal y Federer para mí, por ejemplo, que eran mis ídolos y siempre los percibí como personas muy cercanas y agradables", dijo el pupilo de Ferrero, quien compartió su visión sobre la evolución que ha vivido el deporte de la raqueta en las últimas décadas.
"El tenis ha cambiado muchísimo en los últimos 20 años, jugamos a una velocidad muy superior y creo que el deporte va a seguir evolucionando. Considero que puedo cambiar patrones de conducta dentro de cancha, pero también fuera de ella", remarcó Carlos Alcaraz.
