Elena Rybakina sufrió una sorprendente derrota en su primer partido oficial como número uno del mundo. La kazaja, tres veces campeona de Grand Slam, cayó ante la armenia Alina Charaeva, número 118 del ranking, que remontó un set en contra para imponerse por 3-6, 6-4 y 6-3 en la segunda ronda del torneo de Pekín.
Rybakina, que conquistó su primer título del US Open hace tres semanas tras derrotar a Aryna Sabalenka en la final disputada en Flushing Meadows, comenzó el partido con un quiebre en contra. Sin embargo, reaccionó con contundencia y se adelantó 4-2.
Aunque la armenia recuperó el quiebre en el séptimo juego, la primera cabeza de serie volvió a romper el saque de su rival en el octavo para colocarse 5-3 y cerró el primer set con su servicio en el juego siguiente.
Rybakina llegó a estar un quiebre arriba en el segundo set
Tras adjudicarse la primera manga, Rybakina también tomó ventaja de 2-1 en el segundo set al romper el saque de Charaeva en el tercer juego.
En ese momento, todo apuntaba a que la primera cabeza de serie en Pekín resolvería el partido en dos sets. Sin embargo, la armenia, situada en el puesto 118 del ranking, reaccionó con quiebres en el cuarto y el décimo juego, dio la vuelta al marcador y forzó el set definitivo.
Después de protagonizar la remontada, Charaeva logró el único quiebre del tercer set en el sexto juego y selló la victoria con su servicio en el noveno.
CAREER DEFINING WIN 🤯
Alina Charaeva defeats the World No.1 Rybakina in three sets 3-6, 6-4, 6-3.#ChinaOpen pic.twitter.com/VQKWMMPWNbADVERTISEMENT— wta (@WTA) October 3, 2026
Charaeva: vencer a Rybakina es «un sueño hecho realidad»
«Es algo así como un sueño hecho realidad. Solo intentaba mantenerme muy fuerte mentalmente y seguir creyendo que, en algún momento, podía darle la vuelta al partido y volver a ponerlo de mi lado. Supongo que nunca dejé de creer», declaró la armenia en la entrevista posterior al encuentro.
Tras dar la sorpresa ante Rybakina, Charaeva se enfrentará a Sonay Kartal en la tercera ronda del torneo de Pekín.
