El desierto quedó atrás y el calor de Florida ya se siente. Tras la coronación de Jannik Sinner en Indian Wells, el circuito se traslada al Miami Open, donde la narrativa parece escrita por los mismos protagonistas. Con Carlos Alcaraz y el italiano como las torres más altas del ranking, el sorteo del cuadro principal ha dejado claro que el título tiene nombres y apellidos muy marcados.
El "Dilema de Fonseca" y el fantasma de Goffin para Alcaraz
Para Carlos Alcaraz, el número uno del mundo, Miami representa una oportunidad de redención. Tras el susto ante Medvedev en California y la amarga eliminación del año pasado ante Goffin, el murciano no tiene un inicio sencillo. Tras el bye de primera ronda, podría encontrarse con la explosividad del brasileño Joao Fonseca o el peligroso Fabian Marozsan.
El "veneno" del cuadro para Carlos aparece temprano: un hipotético cruce en tercera ronda con Sebastian Korda o el argentino Camilo Ugo Carabelli obligará al de El Palmar a estar a tope desde el primer minuto. Si la lógica impera, el camino hacia la final lo pondría frente a frente con Jack Draper o Casper Ruud en cuartos, antes de una semifinal de alto voltaje ante Musetti o De Miñaur.
La ruta de Sinner: ¿Un paseo hacia la final?
Por el otro lado del cuadro, el flamante campeón de Indian Wells, Jannik Sinner, llega con el viento a favor y la confianza por las nubes. Tras su ausencia en 2025, el italiano quiere recuperar el trono que ya conquistó en 2024. Su debut ante Dzumhur o un qualy parece, en los papeles, un trámite para calentar motores.
Sin embargo, la verdadera prueba de fuego para Sinner llegará a partir de octavos, donde nombres como Andrey Rublev o Cameron Norrie podrían cruzarse en su camino. El morbo está servido en una posible semifinal: Alexander Zverev o un Daniil Medvedev con sed de revancha tras lo visto en el desierto.
La dictadura de los dos: 18 torneos de dominio absoluto
La estadística es demoledora: en los últimos 18 torneos donde Alcaraz y Sinner han coincidido, el trofeo ha terminado en las vitrinas de uno de los dos. Sin Novak Djokovic en el mapa por sus problemas de hombro, la pregunta en Miami no es si habrá un nuevo campeón, sino quién de los dos logrará imponer su ritmo en el cemento de Miami.
