Indian Wells: Dominic Thiem gana su primer Masters 1000 al tumbar a Federer


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Indian Wells: Dominic Thiem gana su primer Masters 1000 al tumbar a Federer

Épico duelo el que ha conquistado Dominic Thiem este domingo al derrotar al cinco veces campeón de Indian Wells, Roger Federer, a quien doblegó en poco más de dos horas con parciales de 3-6, 6-3 y 7-5 en la final del primer Master 1000 de la temporada, todo ante un suizo que venía en búsqueda de su corona 28 en torneos de esta categoría y que queria alzar el título 101 como profesional.

Pero la conquista del número ocho no se fue sencilla, al fente tenía un rival duro, que vendería muy cara la derrota y que lucharía hasta la última pelota para dar pelea en este primer Masters del calendario competitivo.

En el primer parcial, Roger impuso ritmo desde el primer juego, sumó su servicio y rápidamente se situó en la línea de base para dominar cada intercambio desde el fondo de la cancha, fino y agresivo tenis que lo ha caracterizado en las últimas dos semanas y que le sigue rindiendo frutos.

Quiebre a la cuarta oportunidad y Federer apretaba el puño en festejo por su conquinta. Sólido el helvético, trataba de imponer su tenis, pero Thiem mostraba el poder de su revés a una mano y se soltaba cada vez más a pesar de que el número cuatro del mundo confirmaba el quiebre y colocaba el 4-1 a su favor.

La insistencia trajo su recompensa para el número ocho del mundo al recuperar su saque a la segunda oportunidad que generó con el servicio del oriundo de Basilea. Pero Federer pegó primero, y lo haría dos veces, como dice el dicho, y volvió a quedarse una vez más con el saque de su rival, al que rompió en la segunda chance que tuvo en el octavo juego con dos brillante jugadas que demostraron el poder y el toque de la raqueta del campeón de 20 Majors.

Luego de 35 minutos y a su segundo punto para set, Federer colocaba el 6-3 en el marcador, ventaja que apoyó en su saque, el que le dió más del 60% de los puntos disputados gracias a un 72% de efectividad.

La historia sería muy distinta en la segunda manga, Thiem no bajaría los brazos y elevaría el nivel ante el suizo, que bajó a un 57% la efectividad de su primer servicio y que cedió el 60% de los puntos jugados con su segundo saque.

Dominic no desaprovechó el bajón de Roger, un poco lento de piernas, y que no pudo sacar provechó de las dos chances que generó para quedarse con el servicio de su adversario, Roger tuvo la chance en el 3-40 del 1-1, pero Thiem escapó, y no solo eso, pudo quedarse con el saque de Federer en el cuarto juego y en la única oportunidad que generó, una ventaja que no desaprovecharía para quedarse con el segundo set por 6-3 luego de una hora y 14 miuntos de acción.

Sabía el austriaco que que en su poder desde la línea de base estaba la clave para sumar su tercera victoria contra Federer en cinco duelos. Balanza nivelada, lo mejor estaba reservado para el tercero y definitivo.

Cada uno comenzó muy metido en su saque, sin descuidar ni una pelota, mostraron su juego: el derecho de 37 años elevó la efectivad de su saque al 92% en varios espacios, subió a la red y apuró al joven retador, que se plantaba para pelear por esta corona.

Federer fue paciente y poco a poco fue sumando puntos claves ante un Thiem que aguantó varias veces al borde del abismo, como en el octavo juego donde escapó de un 0-30. Con coraje y potencia, el oriundo de Wiener Neustadt arrinconaba al gran candidato, fuerza que lo sacaba de grandes apuros y una firme determinación que lo mantenía en el partido al escapar de críticas situaciones.

Federer usó cada uno de sus recursos ante un gran rival que nunca bajó los brazos, ganó el noveno game y dejó todo servido en 5-4 para que Thiem viniera al saque, pero a derechazos, todo mantuvo una tensión y una emoción inmensa hasta el final.

Sin embargo, el suizo sabía que era el momento de presionar ante la tensión que podía manejar su rival en el final del choque. Con esa grandeza que a pocos caracteriza, tocado por la magia, Dominic Thiem se quedó con el saque del suizo en el undécimo game, una oportunidad que no desaprovecharía para celebrar como nunca lo había hecho al ganar el primer gran título de su carrera, el primer Masters 1000 de Dominic Thiem, ese que tiene un sabor especial por ganar ante quien lo hizo. Premio para quien tuvo un comienzo de año muy complicado.