Delfina Brea: Todo lo que soy en el padel, se lo debo a mi padre, Nito Brea



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Delfina Brea: Todo lo que soy en el padel, se lo debo a mi padre, Nito Brea

Hace menos de una semana, la pareja conformada por Tamara Icardo y Delfina Brea, se consagraban campeonas del Santander Open, evento del World Padel Tour, que experimenta en este 2021, una temporada soñada, así como las flamantes campeonas debutantes.

La hija del mítico Nito Brea, Delfina, nació en Buenos Aires, y luego de frustrarse un poco al incursionar en el tenis, fue el Padel, el deporte que le llegó al corazón y por ende corre por sus venas.

Respecto de sus comienzos, la sudamericana comentó: Empecé a los 12 años, yo me inicié en el tenis a los 4 años o así. A esa edad, un poco antes con 10-11 era muy frustrante porque mis rivales eran más grandes que yo, que soy de diciembre y ellas se desarrollaron antes.

Yo jugaba bien técnicamente, pero físicamente no me daba, me frustré porque no me gusta perder a nada, y por suerte mi padre tenía y tiene un club de pádel en Buenos Aires, donde estuve rodeada de Nerone, Reca...

Siempre estaba por ahí, y a los 12 probé con el pádel y hasta hoy. Yo creo que lo que más me hizo quedarme en el pádel es que no era tan exigente como el tenis a esa edad. Yo con el tenis ya tenía que viajar por todo el país para jugar torneos, con entrenamientos de muchos días...

pero con el pádel era más relajado, no pensaba en ser profesional, jugaba porque me gustaba. Luego ya las cosas se fueron dando, me gustaba, no era una saturación tan grande como el tenis. Luego habló de lo difícil que fue emigrar a España, debido a la situación económica que se vive en Argentina.

Sobre eso dijo; Viene en 2015 con Aranza Osoro y gracias a un patrocinador muy grande que nos ayudó a venir aquí. Estuvimos un mes y me encantó, esto era un planeta distinto, otro pádel, otras pistas, otro reconocimiento del deporte...

Yo en Argentina estaba sola, sin apenas grupos de entrenamiento, y en el país el boom que hubo ya pasó. Cuando vine tenía 15 para 16, y mi familia me pudo acompañar siempre. A día de hoy vivo con mi madre y mi hermana, y mi padre viaja frecuentemente.

Ellos me han ayudado a tener los pies en la tierra. Delfina destacó el rol de su padre, en su camino hacia la gran padelista que es hoy día: Mi padre es quien me hizo quien soy, hoy, en la cancha de Padel. Fue el primero que siempre confió en mí, el que más cerca tuve en mi carrera.

Es mi referente en todo, en dedicación, en ser profesional, y todo lo que sé de pádel se lo debo a él, aparte de muchas más cosas, claro.